Jugué con mi cabeza y caí, perdí mi mirada ingenua y lo notaron, fingí que tenía sueño y era rubor de un llanto perdido, supe que no cabías en mi cabeza y la rompí, recordé que eras poderosa e infinita, tuve sueño nuevamente, quise imaginarte completamente, no pude, me puse en pie, cojié.
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